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Biblioteca Pública de Zamora
Biblioteca Pública de Zamora
14 de noviembre de 2014
11 de enero de 2015
Todos los públicos.
Gratuito
Exposición
Biblioteca Pública de Zamora
Plaza Claudio Moyano, s/n. C.P.: 49001 Zamora.
980 531 551
980 516 032
Correo electrónico (pulse para verlo)
Una exposición de la Fundación Telefónica
Sala de Exposiciones de la Biblioteca Pública del Estado
Horario:
Lunes a viernes: 10:00 a 14:00 h. y 17:00 h. a 21:00 h.
Sábados: 10:00 a 14:00 h.
Domingos y festivos: cerrado
Inauguración > Viernes 14 de noviembre > 19:00 h.
La muestra se completa con el documental dirigido por José Luis López Linares Virxilio Vieitez. Más allá del oficio (2005) – Duración: 25 min. En español, con subtítulos en inglés.
APP multiguía (Espacio Fundación Telefónica) en el recorrido de la exposición para Android Smartphone > Android Tablet > Apple Tablet o Smartphone.
Virxilio Vieitez (Soutelo de Montes, Pontevedra 1930-2008)
Cuando se inventó la fotografía, nadie podía imaginar lo poco que encajaría su futuro dentro de esquemas y definiciones. Sin embargo, su destino ya estaba salpicado de continuas aportaciones, no sólo en el campo de la tecnología —el factor más previsible— sino también en su disfrute, en su lenguaje y en su valor. La naturaleza misma de la fotografía implica cierta dosis de ambigüedad que hace difícil encajar una imagen en un contexto definido. Una fotografía puede nacer con una función muy precisa, para después adquirir nuevas connotaciones.
Fermín, Avelino, Bautista y Pepiño, Soutelo de Montes, 1957
Un excelente ejemplo de esa metamorfosis que la fotografía lleva en su ADN es la obra de Virxilio Vieitez. Un fotógrafo que sabía, o mejor dicho sentía, que era el mejor en su oficio, pero que no se consideraba a si mismo como autor, y que desde luego no imaginaba que, después de cincuenta años, se habría reconocido en su producción el valor ‘autorial’ y artístico que le ha situado en una encrucijada de géneros y saberes.
Virxilio Vieitez siempre realizó sus fotografías por encargo, recorriendo Terra de Montes a lo largo y a lo ancho para fotografiar a sus clientes a domicilio. Su obra reúne todas las características del fotógrafo rural que documentaba acontecimientos y momentos vitales de las personas y familias de su entorno —desde bautizos hasta bodas, primeras comuniones o funerales— pero, a diferencia de otros, tenía un talento especial para conferir solemnidad a cada uno de los retratos que realizaba. Su estilo era inconfundible. Poseía una capacidad y una intuición extraordinarias a la hora de plantear la puesta en escena, en la que incluía objetos y sugería poses que a veces rozaban el surrealismo pero que, a pesar de ello, se convertían luego en fragmentos de verdad, fuertemente enlazados con el entorno.
Su papel de fotógrafo de pueblo en aquellos tiempos —de finales de los anos cincuenta a los setenta— gozaba de gran prestigio y encajaba perfectamente en el carácter de un personaje especial como Vieitez: inteligente, rápido, competente, instintivo y consciente de sus facultades. Daba órdenes a sus modelos con una firmeza que no admitía discusión y con una lucidez que garantizaba el resultado. ‘Yo estudiaba la papeleta y, cuando apretaba el disparador, eso era el tiro seguro.’ Virxilio Vieitez no desperdiciaba un disparo, era un profesional más que fiable, una apuesta segura para sus paisanos de la provincia de Pontevedra.
De los primeros retratos de estudio —según dictaban las costumbres de la época— a los que ambientaba al aire libre, sus preferidos; de los reportajes de ceremonias a las fotos de tamaño carné para el DNI —una sucesión interminable de rostros, inmortalizados durante los años en que se hizo obligatorio el carné de identidad— y hasta los retratos para enviar a los muchos familiares emigrados: Vieitez registraba todo ello confiriendo un carácter hierático a cada pose, y el conjunto de sus imágenes ofrece hoy un excelente testimonio etnográfico, que se convierte en memoria de un pueblo y de una época.
Virxilio y Keta Vieitez con Henri Cartier Bresson y Martine Franz en Salamanca
El archivo de Virxilio Vieitez conforma un importante patrimonio cultural conservado en Soutelo de Montes (Pontevedra), el pueblo donde el fotógrafo nació en 1930, donde murió en 2008 y donde trabajó casi toda su vida.
Su hija, Keta Vieitez, fue la primera en comprender el incalculable valor histórico y artístico del material fotográfico de su padre, que expuso por primera vez en una muestra autoproducida y presentada en 1997 en un espacio improvisado de Soutelo.
Desde 1998 se han sucedido otras exposiciones en Europa que, sin embargo, se han basado en una lectura parcial del material disponible. El estudio realizado en esta ocasión, gracias al MARCO y a la Fundación Telefónica, ha tenido en cuenta la práctica totalidad de los negativos que van de 1953 a 1980. Se han analizado más de 50.000 y se ha recuperado material inédito, sobres sin abrir, cajas selladas y latas medio oxidadas que contenían metros y metros de película impresionada y jamás positivada tras su primera utilización, esto es, tras el encargo del cliente de la época.
El estudio del archivo Vieitez ha sido una aventura y un privilegio que nos ha permitido entrar en contacto con el material original de un fotógrafo cuya cifra estilística deja su huella, con razón y con fuerza, en la historia del retrato fotográfico y se te clava en la memoria visual por su elegancia formal que hace que cada fotografía de Vieitez sea intensa, nítida y potente.